La carta desesperada de un estudiante encarcelado...
13/07/2007
Esta tarde al entrar al foro de la Universidad, me llamó la atención la carta del compañero Fermín, que se desespera al contemplar que no avanzan los tiempos (Seguimos en el siglo XVI)
¡Ánimo Fermín!
"Ya van dos permisos disfrutados fuera de esta cárcel y en los dos tuve como tutela a un tipo que vengo llamando “Padre de Huérfanos”, en realidad lo llaman “Sandalio” y hasta hace dos años era cura. Regenta una asociación que hace llamar “Camino de la Fe y Esperanza”, al igual que el “Padre de Huérfanos”, el tipo goza de solvencia moral; tiene autoridad para castigarte e incluso para privarte de libertad, dependerá de la interpretación que él haga de lo que está “bien o está mal” e intenta que los presos aprendan el oficio de “agricultor”. Hasta el día de hoy no se conoce que ningún preso haya sido reinsertado por este individuo, es decir, su comunidad es un fracaso y los presos lo que hacen es utilizarle para poder estar en la calle.
En el último permiso hacia las cinco de la tarde el “padre de huérfanos” y otras tres personas se reunieron a puerta cerrada, según ellos para hablar. El que suscribe se fue al bar y tomo una cerveza. Hacia las seis treinta volvió a la casa comprobando que la reunión todavía no había acabado y, también, comprobó que en aquella casa se estaba haciendo un ritual religioso, es decir, cuatro personas estaban reunidas alrededor de unas velas para invocar a Dios; para hablar con el Todopoderoso; para entrar en el mundo ideal, perfecto, sagrado y, una vez finalizado el rito sentirse renovados, revitalizados y con mayor poder y conocimiento.
Tengo que decir que permanecí en esa casa durante los días que me quedaban de permiso porque no me quedaba más remedio. Me parece una falta absoluta de responsabilidad, por no decir otra cosa, de que a una persona que está de permiso no se le informe exactamente con quien va a estar. En este caso el “padre de huérfanos” lleva sacando presos de esta cárcel más de diez años, por lo tanto dudo mucho que los asistentes y demás componentes del equipo de tratamiento no sepan de sus actividades.
Es evidente que hacer rituales religiosos no es un delito, pero cuando los hace alguien que está a cargo de presos la cosa cambia, ya que el preso es una persona vulnerable, mientras que el “Padre de Huérfanos” goza de autoridad e incluso paternalismo, de ahí al lavado de cerebro hay un paso.
De vuelta en la cárcel, comenté lo sucedido al coordinador de asistentes y me dio a entender que padecía Ideación Paranoide (ideación que implica sospechas o creencia de estar siendo atormentado, perseguido o tratado njustamente, pero de proporciones inferiores a las de una idea delirante) pero que era algo normal, ya que según él incluso los trabajadores de prisiones la padecían. Para quitar hierro al asunto ese coordinador de asistentes me dijo que me estaban valorando muy bien debido a la trayectoria que llevo con los estudios y que además recibía un trato especial, y yo me pregunto cuál es el trato especial, salir de permiso en periodo de condicional (tendría que estar en libertad) con un harapiento y maloliente que ha hecho votos de castidad, pobreza, humildad, etc., y que entiende que para ser educador social primero debes someterte a su puto dogma de mierda para una vez estar sometido cuidarle lo que el llama la comunidad, es decir, vivir de lo que da la tierra y poco más. O acaso, el trato diferente es que puedo escribir en un Blog en el cual no puedo escribir lo que me da la gana, ya que el progre, el idealista, el ideólogo censurará todo aquello que entienda que pueda poner en jaque a la puta cárcel, pero además censurará también a todos aquellos que desde la calle pretendan hacer comentarios a su entender malsonantes. También, quizás me tenga que sentir especialmente valorado porque me saquen de paseo para
enseñarme como un mono, que por supuesto sabe comportarse como una persona, y me atrevería a decir que bastante mejor que esta pandilla de imbéciles que creen que después del trabajo resulta muy gratificante para su alma el poder compartir unos momentos divinos con los presos, de este modo habrán hecho la obra social de su jodida vida y podrán reunirse en paz con el todopoderoso.
Estoy hasta los huevos de que toda la política de reinserción de presos este envuelta en esta mierda de la caridad y la compasión ofrecida por gentes extrañas que dicen pertenecer a ONGs, Asociaciones, Comunidades evangélicas, que pululan por las cárceles españolas en busca de almas perdidas necesitadas del amor de Cristo y que prometen la salvación eterna.
Estoy hasta los huevos de que en un país laico todo lo que huela a educación este saturado y avasallado por órdenes religiosas y que encima estén subvencionadas con dinero del erario público, es decir, con el dinero de todos.
Denuncio y reclamo mi derecho a que mi conciencia, la mía, no me la toque ni Cristo. Denuncio y reclamo mi derecho a hacer todo aquello que mi propia conciencia me dicte.
Denuncio y reclamo mi derecho a tener la libertad de elegir.
Denuncio y reclamo mi derecho a ser tratado como una persona, sin paternalismos ni dogmas.
Denuncio y reclamo mi derecho a poder comunicarme y expresarme libremente.
Si salgo en septiembre con mi hermana y así lo espero, nada más llegar a mi tierra, compraré las dos velas negras más grandes que encuentre, si no las hay negras las pinto, buscaré un chaman que haga conjuros satánicos y le pagaré lo que sea necesario para que bajo las llamas de esas dos velas implore a Satán, y suenen las siete trompetas y se abra el infierno bajo los pies de toda esta banda de cretinos y así puedan rogar a Dios y a todos los santos por su salvación, no por la mía, porque de la mía ya me ocupo yo."
(Un futuro educador social Laico) Fermín
Los ciclos ociosos tienen también sus límites
10/07/2007
La increíble historia de Kevin Ham, un corsario de los nombres de dominio
(Por Piscitelli)
Los ciclos ociosos tienen también sus límites
Cada vez más el discurso sobre internet es más trivial. Desde hace meses sólo escuchamos un monótono autobombo referido a la Web 2.0. Mientras, en la infraestructura se están dando cambios tectónicos que podrían convertir este oasis en un erial. La concentración de los nombres dominios en pocas manos presagia esa hecatombe.
Desde hace un par de semanas una idea brillante me carcome la mollera. No es mía, como pasa la mayoría de las veces. No se me ocurrió en un momento de inspiración, ni apareció mágicamente mientras cantaba bajo la ducha. Como siempre se la debemos a ese puñado de visionarios que han convertido a la Web en el más fabuloso laboratorio de innovación y experimentación jamás imaginado.
En este caso fue pergeñada por Chris Anderson, el fabuloso autor de The Long Tail (La economía Long Tail. De los mercados de masa al triunfo de lo minoritario -recién traducida al castellano,- quien tuvo la audacia de identificar a uno de los grandes motores que subyacen a la proliferación de aplicaciones web 2.0.
Para él se trata de la noción de ciclos ociosos. Ese tiempo muerto en el que nos aburrimos, ya sea en el trabajo o en la casa, ya sea debiendo vender nuestra fuerza de trabajo o aprovechando el momento de reaprovisionarla. Es en esos momentos cuando destinamos una enorme cantidad de energía acumulada para inventar nuevos mundos.
De la economía social de los ciclos sociales a la vieja economía del "ganador se queda con todo"
Pero los ciclos ociosos no son la única fuente de la innovación. Hay otra eocnomía explotada por una enorme cantidad de mentes brillantes que son capaces de ver allí donde nadie es capaz de hacerlo -al menos nosotros- y que ordenando la legalidad, porque también son ellos quienes la definen y la rediseñan, crean inmensas oportunidades de riqueza -para ellos mismos es claro- y al mismo tiempo nos obligan a nosotros, como analistas, a cuestionar nuestra capacidad de anticipar el futuro y de ser capaces de inventar el mundo. Pero sobre todo ponen en riesgo los procomunes que tan laboriosamente estamos tratando de construir en el mundo virtual
Para no irnos por las nubes de Úbeda les proponemos una adivinanza. ¿Qué tienen en común estos personajes: Frank Schilling, Yun Ye, Garry Chernoff, Craig Lovik, Scott Day y sobre todo y principalmente Kevin Ham? Quizás no esté mal como de costumbre hacerle pasar este sexteto de nombres por el test de Google, es decir, ver la cantidad de veces que son citados por el benemérito buscador.
Millonarios en referencias googleanas
Esa primera criba nos da el siguiente resultado... Frank Schilling: 1.340.000, Yun Ye: 1.270.000, Garry Chernoff: 18.900, Craig Lovik: 9.680, Scott Day: 1.670.000 y Kevin Ham: 1.680.000.
Esta poderosa cantidad de referencias muestra que el grupo pertenece con brillo propio a la constelación digital. Para no hacerles perder tiempo con sus propias búsquedas les resumimos aquí el pedigree de cada uno de estos personajes.
Frank Schilling se volvió una luminaria en la categoría de los "dominiadores" (domainers) al haber comprado entre 2002 y 2003, cuando todo el mundo huía como una rata de la red, cataratas de dominios. Hoy su portafolio ostenta 320.000 codiciados dominios, es el más grande del mundo y el hombre se da el lujo de manejar el negocio desde las islas Caimán.
Yun Ye fue el primero en tener la osadía de escribir código para automatizar la compra de dominios. En el 2004 vendió su portafolio de 100.000 dominios a la firma Marchex de Seattle por la friolera de 164 millones de dólares.
Garry Chernoff compró su primer dominio Net-imcome.com en 1995. Cuatro años más tarde abandonó su trabajo convencional de electricista hospitalario, y ahora vive en un campo de ensueño en British Columbia.
Craig Lovik fue uno de los primeros en explotar el lucrativo negocio de los errores de tipeo. Tiene actualmente más de 200.000 dominios que incluyen errores más que lucrativos como Peircings.com y Pheonix.com.
Scott Day, un granjero dedicado al cultivo de melones en Oklahoma, descubrió los dominios en 1997 cuando compró Watermelons.com. Hoy tiene uno de los portafolios más envidiados del negocio.
El más afortunado de todos
Y... ¿Kevin Hahn?... es un personaje hecho y derecho. Capaz de gastarse en menos de una hora 350.000 dólares comprándose en The Venetian en Las Vegas dominios como weddingcatering.com, Greetings.com Christianrock.com. Su imperio de dominios vale actualmente 300 millones de dólares (para peor genera ingresos anuales en el orden de los 70 millones) e incluye sitios tan inesperados pero seguramente vendedores como God.com y Satan.com.
Ham alguna vez fue un médico familiar, pero dejó rápidamente su vocación al descubrir que jugando con los dominios podía generar más dinero en un mes que en un año de profesión. Actualmente recibe más de 30 millones de visitantes únicos mensuales y aunque durante un largo período mantuvo un cuidadoso bajo perfil tanta felicidad no podía durar y la reciente publicación de una larguísima entrevista en el Business 2.0 de junio 2007 lo ha sacado definitivamente del ostracismo).
No hace mucho alguien que, seguramente, no puede ser calificado de admirador le mandó a su a POBox en Vancouver una nota que decía literalmente "sos una mierda" y para no perder locuacidad incluía en un caja materia fecal de no poca calidad.
Un maestro de la especulación inmobiliaria virtual
Ham es de ascendencia coreana, siempre vivió en Canadá. Dice -o inventa- que su amor por la Web le viene de algún colega evangelista que en 1993 lo introdujo en la red, insistiéndole en que este medio naciente cambiaría -para mejor- y en forma irreversible la propagación del Evangelio.
Sus primeros sitios de especulación inmobiliaria virtual fueron Hostglobal.com y DNSindex.com. Entre sus genialidades figura haber diseñado un software capaz de comparar listados de dominios e identificar aquellos que no eran renovados, haber convencido a muchos administradores de dominios de compartir con él la ganancia de la adjudicación y sobre todo haber atado a sus dominios publicidad en cantidades monumentales.
Pero si todo eso merece nuestra admiración -aunque no necesariamente nuestro respeto- la más grande genialidad de Ham (parecida al alquiler del dominio tv de la isla de Tuvalu con 9000 habitantes que le cedió su administración a TV Corp international -que a su vez se lo paso Verisign por 50 millones de dólares hace casi 10 años) ha sido el arreglo que ha hecho con Camerun (.cm) para aprovechar los errores de tipeo del dominio .com.
No interesa aquí el complejo arreglo que Ham ha hecho con el gobierno camerunés y la propia Yahoo para que cada error de tipeo -que no corresponde a un sitio registrado de Camerún, que sólo tiene 167 mil computadoras conectadas a internet para una población de 18 millones de habitantes) reviertan inevitablemente sobre Agoga.com -la compañía estrella de Ham- y correlativamente sobre la publicidad de quienes allí hacen clic.
Aunque Ham no quiere hablar de números, insiste en que ese negocio hecho con el primer ministro de Camerún es tan sólo uno más, quizás el más astuto ya que al no poseer los dominios no corre el riesgo de ser demandado legalmente, ni por los cameruneses ni mucho menos por los rivales del negocio en USA o Canadá. Lo cierto es queAgoga.com tiene ya 8 millones de visitas mensuales.
Una ambición que no cesa
Mientras, Ham está tratando de conseguir un arreglo parecido con el gobierno colombiano. ¿Qué mejor vaca lechera que el dominio .co. (Colombia), cuando de pifiar la tríada .com, se trata?. No parece empero haber tenido éxito en sus gestiones, y si bien se excusa en la peligrosidad de una visita a Bogotá, de todos modos debemos sacarnos el sombrero por lo elaborado y taimado de sus modelos de negocios.
Ham sigue comprando entre 30 y 100 dominios por día. Se lo acusa a menudo de aumentar especulativamente los precios. El mejor ejemplo fue cuando pagó 171.000 dólares por Hotdeals.com. Ham es un personaje superlúcido y ha encontrado rivales de monta como la propia Microsoft. Las últimas versiones del navegador Explorer identifican cuando los errores de tipeo no corresponden a sitios realmente existentea y los reenvían a la home de su página, usando la misma tecnología -e inteligencia- que Ham.
Mientras miramos al dedo que apunta a la Luna, Ham ya está en otro negocio. Lo que quiere hacer ahora es convertir a sus dominios más valiosos en minicompañías de medios, basadas en centenares de categorías de nichos... empezando como es obvio por Religion.com (la extraña ofensiva de Murdoch a través de Myspace.com para quedarse con el 25% de Yahoo algo dice al respecto).
Mientras, Ham apunta a que las búsquedas se hagan mucho más barriendo el espectro semántico que las palabras claves, atrayendo a clientes que se basan en la navegación directa, haciéndole pito catalán a Google y a otros buscadores.
Mientras ingenuamente nos sorprendemos de estos esquemas o negocios, Ham -como la luz que proviene de las estrellas muertas- ya está en otro lado. Ya no le interesa la caza de dominios potencialmente jugosos o no, sino que quiere convertirse en un Titán de la Web. Los jugadores más conocidos ya se han vendido a compañías financiadas por capitalistas de riesgo, el lejano oeste virtual se está terminando, y Ham se autoproclama uno de sus pacificadores
Pronto los mejores nombres de dominio estarán en manos de un manojo de compañías de fuste. Quien controle los dominios controlará internet. Sea su hipótesis una fantasía o una intuición convincente, lo cierto es que el hombre está lanzado como bólido a ser el gran elector. Cuidémonos de su ambición. Podríamos ser los primeros -de una infinita lista-: larga cola de peces chicos en ser engullidos por su avaricia.